Es increíble lo que uno puede hacer en espacios pequeños, con un poco de imaginación, todo fluye y se disfruta. Este pequeño rincón se tupió con cubre suelos y enredaderas verdes. Las enredaderas tupirán las paredes del lugar entregando frescura, humedad y actuarán como aisladores térmicos y acústicos además de aportar exuberancia. Los Árboles entregarán a futuro la sombra necesaria y también serán un excelente corta vista que ayudará a la privacidad del lugar que está rodeado de edificios. La fuente de agua instalada en la pared del fondo ayuda con su sonido a la relajación y evoca el sonido de esteros y riachuelos. Los pastelones instalados simétricamente decorando el jardín, permiten recorrerlo sin dañar las plantas rastreras. La decoración estrella se la lleva el sillón puesto en uno de los extremos del patio el que hace juego con su entorno y llama a la conversación y descanso, contemplando el hermoso entorno que se logra con estas combinaciones, pura inspiración.